Fascitis plantar en el corredor de fondo

Fascitis-plantar

Fascitis-plantarLa fascitis plantar es una de las patologías más frecuentes en el corredor, ya sea corredor de fondo o sprinter. Los últimos estudios aseguran que más de la mitad de los corredores de fondo sufrirán más de una fascitis a lo largo de su vida deportiva.

La fascia del pie se compone de tres fascículos longitudinales de tejido conectivo que se insertan a nivel proximal en el calcáneo (talón) hasta las bases de las falanges proximales.

La función que tiene la fascia es de sujetar el arco plantar durante la carrera dando estabilidad al pie desde que el talón choca contra el suelo hasta la fase de propulsión, que dejamos de estar en contacto con el suelo. El problema reside que no tiene propiedades elásticas, por lo tanto ese constante estrés repetitivo combinado con diversos factores provocan la inflamación.

Hablemos ahora de los factores que pueden provocar la fascitis plantar al deportista, normalmente no suelen actuar individualmente sino que van combinados entre sí. Por un lado, los errores en los entrenamientos pueden ocurrir incluso a corredores experimentados, los más frecuentes son los sobreentrenamientos que  pueden provocar una situación adicional de estrés en los tejidos produciendo una inflamación. Otros factores predisponentes son entrenos en superficie inadecuada. El abuso del asfalto provoca falta de amortiguación, o por el contrario, el  utilizar excesivamente el tartán, hace que la fatiga muscular en el pie sea mayor.

Por otro lado, también son frecuentes los cambios bruscos de superficie o errores en la ejecución de los estiramientos antes y después de la competición o el entreno.

Otro factor a tener en cuenta en las facitis plantar es la zapatilla deportiva, que debe estar en perfecta sintonía con el medio y con nosotros mismos. Es el medio por el que nos vamos a desplazar ya sea durante la competición o en los entrenos.  Siempre deben estar al  cien por cien y no pasarnos de kilómetros con ellas ya que pierden sus  propiedades fundamentales como amortiguación y estabilidad.

La excesiva pronación de la articulación subastragalina (articulación que realiza la pronación/supinación del pie) provocan un estrés excesivo de la fascia plantar. Los últimos estudios apuntan que la excesiva pronación vinculada a una insuficiencia del músculo tibial posterior, provocan gran parte de las fascitis plantares en el deportista.

SINTOMAS DE LA FASCITIS PLANTAR

El síntoma principal de la fascitis plantar es el dolor en el talón y en el arco del pie, que se acentúa en la fase de despegue.  Este dolor puede ser diurno o nocturno y puede aparecer antes del entrenamiento, durante o después, pudiendo pasar incluso días. No suele haber grandes inflamaciones a nivel local salvo rotura fascial.

Podemos clasificar los síntomas de la fascitis plantar en tres grupos dependiendo de su evolución:

FASE I: Aguda: Dolor de menos de 2 semanas

FASE II: Subaguda: Dolor de 2 semanas a 2 meses

FASE III: Crónica: Dolor de más de 2 meses.

TRATAMIENTO

Para combatir esta patología disponemos de una gran variedad de tratamientos conservadores que funcionan en un 90% de los casos, además del tratamiento quirúrgico.

  1. Fortalecimiento muscular y estiramientos con cinesiterapia: No debemos realizar los estiramientos en la fase aguda y van encaminados en fases crónicas y prevención. El objetivo de los estiramientos es aumentar la dorsiflexión del tobillo para reducir la contractura en la fascia del pie. Siempre deben instaurarse en   fases crónicas y preventivas.
  2. Calzado adecuado: Como hemos dicho antes, deben estar en perfecto estado con sus propiedades mecánicas intactas. También estar acordes con nuestro peso y control de pronación. Un ejemplo de errores comunes a la hora de adquirir una zapatilla es que tenga exceso de amortiguación en mediopié y antepié, sobretodo comprarlas en fases crónicas. Los excesos de amortiguación pueden agravar la patología al aumentar la fatiga muscular de la fascia.
  3. Plantillas correctoras: Las plantillas correctoras están dirigidas a fases crónicas y preventivas. Cuando los excesos de pronación sobrepasan los grados fisiológicos (4º-5º) no podemos creer que con las zapatillas es suficientes y debemos realizar un estudio biomecánico deportivo.
  4. Taloneras de silicona: Este tipo de tratamientos sólo para fases agudas. Funcionan de dos maneras, amortiguando y reduciendo los impactos del calcáneo y relajando el sistema aquileo plantar. El peligro de estos tratamientos reside en que si lo utilizamos más de 3 semanas podemos provocar un acortamiento de gemelos y soleo.
  5. Férulas nocturnas: Cuando hemos probado casi todos los tratamientos y nos queda alguna pequeña molestia, estas férulas intentan relajar la fascia poniendo el pie en flexión dorsal por la noche.
  6. Vendajes: Podemos clasificarlos en dos tipos: elásticos y rígidos. Los rígidos inmovilizan el pie completamente y se utilizan para fases agudas con un dolor intenso. Los elásticos hacen un efecto similar al de las plantillas, relajando fascia y controlando la pronación.
  7. Farmacológico: La utilización de antiinflamatorios ya sean por vía oral o tópica deben estar restringidos a fases agudas y no sobrepasarse en el tiempo y si el dolor perdura consultar con un especialista
  8. Masajes: Hay distintos tipos de masajes dependiendo de la fase clínica que nos encontremos. Debemos realizarlos desde un primer momento para conseguir que el tiempo de recuperación sea el más corto posible.
  9. Termoterapia: Combinando el frio y el calor. En fases agudas utilizar frío. Un ejemplo de cómo lo debemos utilizar es darnos un masaje con una bolsa de guisantes congelados.El calor lo utilizamos en fases subagudas con una manta eléctrica. Podemos combinar los dos métodos, con baños de contraste, alternando inmersiones a 40º y 15º durante 20 minutos.
  10. Tratamientos Físicos: Aquí hay una gran variedad de tratamientos desde la electroterapia donde encontramos  el famoso tens, con efectos analgésicos y decontracturante. También está el laser que favorece la estimulación de la microcirculación. También destacamos la magnetoterapia, ondas de choque.
  11. Infiltraciones: Gran controversia en la utilización de corticoides a nivel local. El abuso de este tipo de tratamientos pueden provocar una gran degradación de los tejidos y deben utilizarse solo en momentos puntuales.
  12. Cirugía: Cuando fracasan los tratamientos conservadores, este tratamientos ofrece nuevas posibilidades al elongar ligeramente la fascia.

Para terminar, hay que destacar que el mejor tratamiento pasa por la mejor prevención, de esta manera evitaremos no sólo la fascitis plantar, sino una multitud de lesiones. El pie es una estructura precisa y delicada  que durante el deporte lo vamos a someter a innumerables impactos y a estrés excesivos. Con hacer correctos los entrenos, zapatillas adecuadas y una buena exploración deportiva, evitaremos muchos sustos.

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